CUESTIÓN DE CONVIVENCIA

Cuando planteamos mejorar o implementar políticas públicas, la reflexión sobre las mismas debe ser sosegada, cualquier cuestión que toquemos influye en la vida de las personas a las que servimos de una u otra manera por lo que debemos ser extremadamente cuidadosos.

Elegir entre sancionar o promocionar otros comportamientos con ellas, suele ser una cuestión a la que nos enfrentamos con frecuencia y sobre la que la mayoría opta por la primera, por parecer en principio más sencillo, sin tener en cuenta las consecuencias de hacerlo. No es que no estemos de acuerdo en sancionar nunca pero sí en última instancia. No sin antes apelar a nuestra responsabilidad como ciudadanos y a nuestra actitud para vivir en una comunidad donde creemos que debemos poner el foco principal de nuestra actividad.

Si buscamos los problemas a los que nos enfrentamos a diario en la política municipal, la mayoría son extrapolables a otros municipios pero sin embargo sí que difiere mucho, cómo afrontamos las soluciones. Vivir en comunidad requiere empatía, reconocer que lo que a nosotros nos parece importante a otros puede no parecérselo y viceversa pero si sólo miramos las cuestiones desde nuestra óptica, sin interesarnos por otras visiones, habría cuestiones que nunca llegaríamos a entender, ni conseguiríamos crecer como personas.

Montar en bicicleta, tener mascotas, sobrepasar los niveles de ruido a deshoras, cuidar el mobiliario urbano y otras muchas acciones requieren por nuestra parte un desempeño empático puesto que puede que alguno de nuestros vecinos más cercanos se encuentre perjudicado por nuestra práctica. Si queremos que nos entiendan debemos comenzar por entender. No se trata de quitarle hierro o de culpar al otros sino de reconocer sin cuestionar, lo diferentes que somos. Ser capaces de demostrar nuestra seguridad, aceptando la recomendación de alguien que se ha sentido molesto por nuestra acción, disculpándonos sin más.

Nosotros desde Ciudadanos hemos propuesto que se cree en la Policía Municipal, una Unidad de Convivencia que pueda mediar entre nosotros para llegar a resultados en los que todos ganemos, cediendo en aras de encontrar esa convivencia tranquila de la que todos queremos disfrutar donde vivimos.

Pero lo que nos va a hacer realmente distintos como municipio es que consigamos reconocer la gran responsabilidad que tenemos todos en esta tarea e interpretemos que quienes nos piden que hagamos algo o cesemos en hacerlo porque a alguien le molesta nuestro comportamiento porque influye en su esfera, sea una cuestión lo suficientemente  importante como para no necesitar esta Unidad.

Aruca Gómez

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