La leyenda del tiempo

Este año se cumplen treinta y cinco años de la constitución de la Asociación de Vecinos de Tres Cantos, por lo que me atrevo a titular este artículo con el subtítulo de la obra de Federico García Lorca Así que pasen cinco años y que el genio de Camarón de la Isla inmortalizó en una de sus inigualables composiciones.


Porque hablar de la Asociación de Vecinos y de Tres Cantos es disertar sobre la historia de nuestro municipio. Es departir, enseñando y explicando, que la ciudad en la que residimos germinó gracias a que sus habitantes se organizaron alrededor de la Asociación de Vecinos para exigir la prestación de servicios esenciales y que, con el transcurrir de los años, han seguido manteniendo las reivindicaciones vecinales que han permitido a Tres Cantos desarrollarse democrática y socialmente como pueblo.
Porque el paso del tiempo nos deja la trayectoria marcada por un gran número de mujeres y hombres que nos han demostrado que una asociación de vecinos es esencial para el progreso de la sociedad tricantina. Hombres y mujeres que han considerado que la Asociación de Vecinos es uno de los canales (como lo fue única y exclusivamente durante años del otrora barrio colmenareño) a través del cual podemos construir ciudad.
No quiero hacer un panegírico de la entidad a la que represento y a la que pertenezco desde que en el año 1993 llegué a este municipio. Además de las hemerotecas, ilustres vecinos de este pueblo tienen editados magníficas obras que recogen la intensa historia de la Asociación, íntimamente ligada a la intrahistoria de Tres Cantos.
Y ahora, en pleno Siglo XXI, en el año 2018 y con un municipio consolidado como pueblo y como ciudad, cualquier persona se podría plantear la pregunta: ¿sigue siendo necesaria la Asociación de Vecinos en un municipio como Tres Cantos?
En un simple análisis y considerando que tenemos un Estado democrático con participación de partidos políticos y en donde la ciudadanía puede elegir a sus representantes, alguien podría decantarse por una respuesta negativa. ¿Para qué una asociación de vecinos cuando los ciudadanos se pueden dirigir al Ayuntamiento a plantear sus necesidades, trasladar sus quejas mediante las redes sociales o por medios telemáticos?
A sensu contrario, somos muchas y somos muchos los que consideramos que el tejido asociativo, como voz plural de la ciudadanía, es esencial para el sistema democrático. Permitidme que destaque en este sentido a la Asociación de Vecinos. Apartidista pero política. Porque política es cualquier reivindicación que se realice a los poderes públicos. Política es exigir y defender los justos derechos de nuestros conciudadanos.
El tiempo pasa pero hay necesidades que permanecen y otras que se van generando. Y eso es lo que nos une a los vecinos y vecinas, mujeres y hombres que consideramos necesaria la existencia y el trabajo de la Asociación de Vecinos. Porque el futuro, que empieza hoy, ya tiene ante sí retos que nos afectan al conjunto de la sociedad tricantina: el desarrollo de las infraestructuras sociales en la tercera fase del pueblo, la defensa de nuestro entorno natural, el afianzamiento de los servicios en el municipio y el incremento de la participación ciudadana como eje nuclear de la política municipal.
Como escribió Lorca y cantó Camarón, “El sueño va sobre el tiempo, flotando como un velero.Nadie puede abrir semillasen el corazón del sueño”.

Abel Pineros Gil
Presidente de la Asociación de Vecinos de Tres Cantos

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