TRANSPARENCIA Y BUEN GOBIERNO

La gestión pública debe ser un instrumento para prestar los servicios públicos de la manera más eficaz y eficiente posible. Además, debe permitir que se incorporen a la agenda y a los acuerdos políticos las demandas democráticas que los ciudadanos hacen a través de sus representantes políticos y que son decididas por los órganos democráticos. Cuando los gobiernos no tienen mayoría absoluta y se establecen elementos de colaboración los instrumentos de gestión deben adaptarse también a esa circunstancia y permitir proyectos compartidos donde se respeten ambas sensibilidades y se compartan los compromisos.


Los instrumentos de gestión además de contribuir al proceso de diálogo político y formulación de las políticas públicas con elementos de desarrollo posible deben incluir mecanismos de transparencia que permitan en todo momento al ciudadano conocer el proceso general y las aplicaciones particulares en cada parte del mismo.
Las empresas públicas deben cumplir escrupulosamente con las medidas de transparencia que permitan a los vecinos conocer: qué hacen, cómo lo hacen, para quién lo hacen y por qué lo hacen. No es posible que, escudándose en procedimientos propios, opacos al resto de la ciudadanía, y que han sido creados para ejercer el nepotismo y las malas prácticas del gobierno para crear sistemas clientelares, intenten mantener “chiringuitos” dentro de la administración. El mecanismo que permite la transparencia debe ser sencillo. Por ejemplo, si se quiere contratar dos psicólogos, una vez finalizada la oferta de plazas a trabajadores fijos y eventuales de la empresa que cumplan los requisitos, debería publicarse en la web municipal, enviar al Colegio de Psicólogos de Madrid y a las Facultades que impartan la titulación. Una vez hecho esto se establece un plazo para poder que los candidatos puedan presentar su currículum y luego se procede a celebrar la selección. Y no que el día que se convoca la plaza se cierra el acceso a la bolsa de empleo, sin que los posibles interesados conozcan que se va a convocar esa plaza.
Está claro que los principales interesados en mantener este sistema opaco y arbitrario de la bolsa de empleo “adhoc”, son los que la controlan y manejan a sus anchas sin tener que justificar ante los ciudadanos en que consiste ni cómo funciona. El gobierno municipal debería explicar el funcionamiento de la bolsa de empleo y su gestión de manera inmediata.
Por eso, nuestras Empresas Municipales deben adoptar de manera inmediata unas políticas de promoción interna y contratación de personal transparentes, con máxima difusión y con mecanismos que garanticen que la publicidad, concurrencia se garantizan y que la contratación se hace siguiendo los principios de igualdad, mérito y capacidad.

Juan Andres Diáz Guerra

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