TRES CANTOS Y LOS RETOS DE LA MODERNIDAD

El pasado día 21 de febrero aparecía en un importante medio de difusión nacional este titular:
“El paraíso de los jubilados está en Tres Cantos”.

En dicho artículo se ponía en solfa la paradoja de que “una de las ciudades más jóvenes de la Comunidad, los mayores recogen los frutos de toda una vida de trabajo durante la que impulsaron la creación del municipio, en 1991, cuando se segregó de Colmenar Viejo. Les llaman "los pioneros".

El 21 de marzo la ciudad cumplirá 28 años y hoy día la ciudad tiene los retos que tiene la propia sociedad española, retos para los que l@sciudadan@s estamos preparados, pero para los que se tienen que preparar las administraciones.

Hace poco mas de 12 años, la ciudad estaba entre las mas jóvenes de Europa y miraba con optimismo las ventajas de tener un incipiente planeamiento innovador, planificado y a todos los efectos puntero económico y socialmente.

A día de hoy, la edad media de la población ha crecido en casi 14 años, de los 24 a los 38, y la problemática es la de cada municipio que lucha por tener una identidad que hace décadas estaba clara, “la mejor ciudad del mundo para vivir y trabajar” y hoy se debate en los síntomas de la falta de identidad.

La movilidad, la entrada de nuestros jóvenes en el mercado laboral, la inteligencia artificial, la gestión futura y la planificación, la falta de vivienda a precios razonables y sobre todo el debate que ya va tocando de lo que será el futuro a 25 años de la ciudad.

En el artículo referenciado, se apuntaba que los “Mayores que apuestan por el envejecimiento activo y Jubilados que llenan su vida de proyectos, entre otras cosas han promovido un centro cooperativo de convivencia para personas mayores anunciando que habían terminado de comprar la parcela en la que quieren construir un modelo alternativo de residencia.” Nuevamente, los vecinos y vecinas van por delante de la administración, como ya pasó en el año 84 y posteriormente en el año 91, año de la segregación.

Volvemos a oir voces en la política española que dicen que la solución es construir vivienda barata y social. Las mismas soluciones para los mismos problemas. La misma ciudad y la misma falta de identidad.

La equidistancia hace que nuestros gobernantes no se quieran mojar en un modelo porque ese modelo les puede distanciar de sus votantes en un momento en el que estamos en campaña electoral permanente.

Y ante esto, debemos, como en tantas otras ocasiones tirar del decálogo que nunca defrauda y es el que propugna que estar del lado de los vecinos, es estar del lado de tu ciudad y al igual que los “jubilados activos” volverán a tomar la iniciativa, los jóvenes, nuestros jóvenes deben tomar el mando, ese mando, que siempre tuvieron en la ciudad desde el punto de vista nominal, pero que ya es NECESARIO que pase de la teoría a la práctica. La modernidad pasa por ellos y está en juego el futuro personal y el de la ciudad.

La modernidad está en los autores clásicos, Hegel ya la trató de manera crítica, así que no hay que inventar demasiado, sino simplemente COMPROMETERSE.
 
Jose Carlos Ballesteros luque

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