Una apuesta por la reducción de la carga impositiva

En el año 2015 nos comprometimos a congelar todos los impuestos, tasas y precios públicos. Durante el mandato que acabamos de finalizar hemos mantenido este compromiso en todos aquellos ámbitos de estricta competencia municipal. No ha sido posible, en cambio, en lo referente al Impuesto de Bienes Inmuebles por razones que conviene explicar y que escapan del único control del equipo de gobierno municipal.

Durante la semana pasada, les llegó el recibo del IBI del año 2019 y los vecinos han comprobado como su recibo reflejaba un incremento con respecto al del año pasado.

Como hemos manifestado en muchas ocasiones, nuestro municipio y sus bienes inmuebles tuvieron una revisión catastral en el año 2009 con efectos desde el año 2010. Esa revisión, que tenía la finalidad de homogeneizar y referenciar uniformemente los valores catastrales a los de mercado, vino determinada por Ley.

La Dirección General del Catastro, dependiente del Ministerio de Hacienda, determinó que se había producido una significativa alteración del mercado inmobiliario y que había suficientes desviaciones con respecto al valor catastral como para proceder a una nueva valoración colectiva de los bienes inmuebles.

En ese momento, lo único que permitía la ley era que los efectos de dicha revisión se prorratearan durante los 10 años siguientes, a razón de un 10% cada año. Por ello, durante todos estos años la base liquidable se ha ido incrementando hasta su coincidencia en este año 2019 con el valor catastral.

Conscientes del incremento que sufría cada año el recibo del IBI, el Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Tres Cantos ha ido reduciendo el tipo impositivo aplicable al impuesto durante varios años hasta su mínimo legal (0,4%). Asimismo, en el año 2016 se aplicaron los coeficientes reductores que permitió la Ley de Presupuestos Generales del Estado como medida para seguir paliando el incremento en el recibo. Es decir, el actual gobierno municipal ha hecho lo que legalmente ha podido para compensar un incremento que venía determinado por la Administración General del Estado.

Todo ello, ha provocado que durante el pasado mandato el importe del recibo del IBI fuera disminuyendo sensiblemente desde el año 2015 hasta el año 2018, en el que la ley ya no nos permitía aplicar ninguna otra medida para reducir el recibo.

Somos conscientes de que el recibo de este año 2019 representa un incremento con respecto al año 2018. Sin embargo, si hacemos un cómputo global y una vez compensados los incrementos, en muchos casos prácticamente se ha mantenido en el mismo importe que el del año 2015 y, por tanto, se ha dado cumplimiento a nuestro compromiso de congelación.

En las pasadas elecciones nos hemos comprometido a adoptar la misma medida de no incrementar los impuestos, tasas y precios públicos durante los próximos cuatro años. En el caso del IBI, dicha congelación será absoluta, ya que en este año 2019 han finalizado los efectos de la revisión catastral, por lo que, si el Gobierno de la Nación no regula nada nuevo, el próximo año y siguientes el recibo será el mismo que el de este año 2019.

Por último, me gustaría informarles de que hemos solicitado al Gobierno de la Nación que permita a los Ayuntamientos totalmente saneados económicamente, como es el caso del nuestro, que nos permita reducir el tipo impositivo por debajo del 0,4% con el fin de reducir el recibo del IBI a los tricantinos. Si a la congelación de impuestos añadimos el incremento del coste de la vida, la carga impositiva municipal sobre los vecinos de Tres Cantos se habrá reducido sustancialmente en el periodo 2015-2013. Son razones de mejora competitiva las que nos llevan al convencimiento de que el dinero donde mejor está es en el bolsillo de los contribuyentes.

Javier Juárez de la Morena

 

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