La violencia de género y la salud de las mujeres

Probablemente la mayoría de las personas consideremos la salud como el bien más preciado y cuando no nos encontramos bien acudimos al médico ,nos plateamos correcciones y cambios en el estilo de vida ,en la dieta , hacer más ejercicio fisico , etc.

 

Probablemente la mayoría de las personas consideremos la salud como el bien más preciado y cuando no nos encontramos bien acudimos al médico ,nos plateamos correcciones y cambios en el estilo de vida ,en la dieta , hacer más ejercicio fisico , etc.

Probablemente nos pase por alto una intervención que puede ser muy importante y estar en el origen de infinidad de malestares y ésta es revisar nuestras relaciones.

El amor es una moneda de dos caras. Por el lado bueno, nos produce bienestar, felicidad, crecimiento personal, entusiasmo, en definitiva salud. Por la cara mala, nos produce malestar, miedo, nerviosismo, sufrimiento, infelicidad, en definitiva enfermedad y nuestro cuerpo nos va a ofrecer una serie de manifestaciones en forma de diversos malestares reiterados, a modo de aviso como son cefaleas ,polialgias, artralgias, fibromialgias y diversos dolorimientos musculares (cervicalgias , lumbalgias ), trastornos digestivos , dispepsias , meteorismo, colón irritable, vértigos, palpitaciones, disnea, cansancio generalizado, falta de motivación, ansiedad, depresión, entre otros muchos.

Cuando de forma frecuente y agrupada aparezcan sintomas de este tipo sin un diagnóstico preciso asociado, sería muy conveniente revisar cómo esta funcionando nuestra relacion de pareja.

¿Puede ser que esté generando infelicidad y por tanto malestares y enfermedad ?

Porque esta puede ser la causa, en efecto, y en muchas ocasiones así es.Bien cierto es que hay “amores“ que matan.

Desde luego el mejor síntoma de salud es la felicidad.

Revisar la relación que estamos manteniendo, desde un punto de vista realista y de cómo se siente nuestro cuerpo, aceptando las señales que nos envía, va ser la base de la recuperación del bienestar, ya que si el problema existe y no se afronta desde esta vertiente, no volverá la salud a pesar de acudir reiteradamente a los servicios médicos y que reiteradamente se emprendan diferentes tratamientos.

Si después de analizar la relación de pareja, se evidencia que puede ser causa de nuestros malestares, se puede intentar hacer un cambio, cambie usted y en el mejor de los casos su pareja puede seguir la senda y cambie a su vez.

Pero si saca la conclusion de que no puede ni quiere cambiar, es mejor que opte por abandonar esa relación; de ese modo evitará un sufrimiento asegurado y desperdiciar un tiempo precioso en el que podría ser feliz y sentise bien.

 

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Fernando Azor - Psicología

Felipe Gallego

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