Educar en igualdad

En el último mes se ha estado alimentando desde la derecha más extrema, VOX, la necesidad de establecer una autorización por parte de padres y madres a los contenidos que se imparten en nuestro sistema educativo.


No soloeso; en algunas comunidades autónomas, como Murcia, este “Pin parental” también ha sido apoyado e implantado por el Partido Popular.
¿Qué supone esto? Se busca la autorización expresa de los tutores para que se puedan transmitir a los niños la educación en valores como igualdad, no discriminación o inclusión, fundamentados en la Declaración de los Derechos Humanos y en la propia Constitución española.
Evidentemente, esta es una polémica falsa y malintencionada. Ninguna asociación de madres y padres, representantes de la enseñanza o directores de centros educativos había elevado queja alguna por el contenido de este tipo de enseñanzas. Desde nuestro punto de vista, los políticos deberíamos ser ciudadanos que aporten soluciones a los problemas que tenemos todos, y no personas que generen problemas nuevos.
Es fundamental que desde las Administraciones se haga todo el esfuerzo necesario en poner a disposición de los centros educativos, los docentes y las familias de los niños y niñas los recursos necesarios para ofrecer una educación en igualdad. Tanto el sistema educativo, como el ámbito familiar, son fundamentales para transmitir los valores de respeto y tolerancia entre, por ejemplo, mujeres y hombres.
Es muy preocupante la menor percepción que tiene la juventud de la discriminación existente entre hombres y mujeres, en comparación con las personas de mayor edad. Por ejemplo, no perciben los comportamientos de control como una manifestación de la violencia de género. Esta conducta controladora se está extendiendo entre los jóvenes gracias a las nuevas tecnologías. Precisamente la falta de identificación de conductas dañinas ha hecho que repuntenlos abusos, las agresiones sexuales y la violencia de género entre los adolescentes.
Ante esta situación, la educación se vuelve más importante que nunca; la educación en igualdad y, más concretamente, en igualdad de género. Es crucial empezar cuando los niños y niñas son aún muy pequeños, ya que, como se publicó en el estudio "Genderstereotypesaboutintellectualability emerge early and influencechildren'sinterests" (Revista Science, 2017), a los seisaños las niñas ya se sienten menos inteligentes y son menos propensas a pensar que las personas brillantes son mujeres. De esta forma empiezan a evitar determinadas actividades, por no creerse capaces, y se genera una percepción de inferioridad que se manifestará no solo en el ámbito profesional, sino adquiriendo un rol sumiso en su vida personal.

Es necesario que, desde la infancia, nuestros niños y niñas tricantinos reciban educación en valores y en igualdad de género para evitar que, en un futuro, se produzcan situaciones de discriminación o de abuso y violencia.

Silvia Lucena Blas
Grupo Municipal Socialista de Tres Cantos

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