SANIDAD PUBLICA/ PRIVADA 5 Octubre

Preámbulo:
Este capitulo se debería haber publicado en el mes de marzo. No pudo ser así porque todos los que lo lean han pasado por el confinamiento asociado a la pandemia COVID-19.
Pandemia que ha sido un test de estrés para la humanidad de este siglo, afectando a todas las estructuras socioeconómicas que sostienen esta sociedad de la que formamos parte y que suponen una critica a la totalidad de cómo tenemos montado nuestro modo de vida.

¿De su análisis, sacaremos alguna enseñanza?. ¿Mejoraremos como sociedad o no?.

Creo que será motivo de múltiples opiniones y posicionamientos, y en lo que toca a la sanidad expresaré mi opinión, si se me da pie a ello.

Continuación..
La sanidad es el ejemplo claro de cómo el uso del lenguaje y su mistificación dan lugar a que realidades diferentes tengan nombres iguales.

La sanidad publica es la prestada por el Estado a sus ciudadanos, sin imputación alguna del coste al paciente o sus familiares, pues los costos corren a cargo de los presupuestos públicos y no existe ningún animo de lucro en la prestación del servicio, que se realiza con medios propios. No se pasa ninguna tasa. El coste es asumido en la contabilidad del Estado como un gasto Social.

Por el contrario la sanidad privada es la prestada por instituciones mercantiles con animo de lucro, aunque pertenezcan a instituciones religiosas u organizaciones caritativas. Y hoy por grandes fondos de capital riesgo que han comprado y siguen comprando a todo aquel que quiera vender, pues su negocio esta ligado al tamaño.

Esta llamada sanidad privada existió siempre, tiene miles de años, siempre mediada por un estipendio al, o los que prestaban un servicio mas del mercado de cada época.

Por eso cuando se instaura la sanidad publica financiada por el Estado y sin costo alguno para los usuarios, desde el nacimiento al fallecimiento, con los medicamentos necesarios y medios empleados sin facturación alguna, hubo un shock en los estamentos que vivían de la prestación de servicios sanitarios, teniendo que cerrar muchos de ellos en este país. Así como las aseguradoras que estaban en este negocio.

El éxito se debió a que la instauración de los hospitales de la Seguridad Social se hizo en la dictadura franquista y los grupos de poder que se podrían oponerse a ella no tenían recursos suficientes para competir, al estar totalmente atomizado el campo de la titularidad privada y obviamente no podían competir con la ingente cantidad de recursos que tenia el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

Esta sanidad publica, tan atacada actualmente por diversos frentes, es la mayor conquista social de la especie humana. No conozco nada que haya hecho el hombre desde que comenzó a vivir en sociedad que beneficie tanto a sus congéneres. Su salud esta garantizada desde el nacimiento, y en ocasiones antes, hasta su fallecimiento natural, sin que haya ningún rechazo de tu “aseguradora” porque tienes muchos años o factores de riesgo que hacen cara la atención que te presta.

Atención que incluye desde las contingencias banales a los accidentes mas espantosos en los que se intentara salvar la vida, con la mejor calidad posible, aun a costa de gastos incalculables durante el resto de su existencia.

Mas claro aun, desde el catarro común a la tetraplejia traumática o accidente cerebrovascular invalidante, pasando por tratamientos crónicos de la insuficiencia renal, hepática, cardiaca, pulmonar, y los carísimos trasplantes de órganos vitales.

Aun así ésta sanidad es atacada principalmente por sus costes. Es cara. Mas cara que la privada. ¿Volvemos a las peras y manzanas? La sanidad publica es mas cara, en pesetas o euros, porque desde que se implanto lleva adosada a la acción clínica asistencial un plus nada desdeñable.

Este plus es el control de calidad de los actos medico-quirúrgicos, la inspección sanitaria superpuesta para controlar el fraude, ya sea de los trabajadores, proveedores o usuarios, además del control económico financiero del sistema. Añádase a eso costos directos e indirectos de formación del personal fijo o en practicas.

Nada de esto se da en la sanidad privada, que no tiene limites en su oferta de servicios, algunos de dudoso beneficio médico. Ya en la tragicomedia de Calisto y Melibea de Fernando de Rojas, el autor describe magistralmente como se buscan remedios en el mercado del siglo XVI para rehacer “entuertos”, que repara la experta Celestina, hoy se llama sin eufemismos “himenorrafia”, que sigue teniendo demanda entre ciertos grupos sociales o religiosos.

Hoy igualmente te pueden tratar un xantelasma palpebral con causa de muerte, en una clínica privada (1), que una liposucción para dar bien en Facebook.
La característica primordial de la sanidad privada es tener una cartera de servicios infinita, solo depende de una cuenta corriente muy saneada e igual consigues implantes de cabello que cambio de huellas dactilares; rinoplastia de revista del corazón, como retoques faciales o auriculares, además de las muy extendidas de mamo plastia, liposucción selectiva o reconstrucción genital., etc. No es una casualidad que las especialidades mas valoradas hoy por los estudiantes del MIR sean Dermatología y Cirugía Plástica. Lo que puede dar lugar posteriormente a un análisis en profundidad.
(1) https://www.revistavanityfair.es/realeza/articulos/muerte-quirofano-madre-de-reina-sofia-federica-de-grecia/24059
Continuará …

José Luis Rodríguez Eyre
Ex Jefe de Servicio de Medicina Nuclear
del Hospital Universitario de la Princesa
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