Incidente lamentable

El pasado 16 de mayo a las 21 horas, en la Ronda de Valdecarrizo, a unos 200 metros de la calle de la Majada, mi hija fue una víctima mas de la desgraciada serie de incidentes a la que es están viendo sometidos los deportistas españoles en su intento de volver a sus entrenamientos.

Mi hija, Irene Montejo, es atleta deportista DAN, pertenece al equipo nacional de marcha atlética y ha representado en cinco ocasiones al equipo nacional en campeonatos de Europa y campeonatos del mundo.
Vivimos en Tres Cantos desde 1994, y muchos de los que practicamos el atletismo en la calle nos hemos visto a lo largo de los años implicados en incidentes con gente maleducada. Comentarios como vete a correr al campo, o frases despreciativas similares forma parte de lo habitual. No suceden todos los días, pero parece inevitable que nos hayamos acostumbrado a esto, desgraciadamente.

Mi hija no corre; practica una modalidad deportiva, la marcha atlética, que puede presumir de ser la disciplina del atletismo que mas medallas y títulos internacionales ha conseguido a lo largo de la historia del atletismo español, y una de las tres o cuatro disciplinas mas laureadas de todo nuestro deporte. Es decir, que no es una disciplina deportiva desconocida.

El ambiente social que hay en nuestras calles está rozando ya unos límites que pueden resultar peligrosos, y esto desgraciadamente se está reflejando en algo tan sencillo o inocuo como salir a entrenar.

Irene no puede entrenar su disciplina en el campo, escondiéndose de otras personas, y desgraciadamente necesita entrenar sobre asfalto o acera.

Estos días hemos podido ver a CIENTOS DE TRICANTINOS andando o corriendo por las carreteras, aprovechando el escasísimo tráfico, y además para no saturar aún mas las aceras.
Y no hemos escuchado palabras fuera de tono, ni insultos de ningún tipo a las personas que paseaban.


Irene, a pesar de ser deportista de Alto Nivel (DAN) no ha salido a entrenar ni un solo día fuera de las horas permitidas para el resto de la gente.
Ha salido a entrenar a partir de las 8 de la tarde, intentando pasar desapercibida, y al mismo tiempo evitar que alguien llamara a la policía para hacerle perder el tiempo en atender una queja injustificada.

Pues bien, parece que incluso es peor salir a entrenar a las horas de todo el mundo.

El pasado sábado 16 de mayo, salió a entrenar desde nuestro domicilio en el sector embarcaciones, por la avenida de la industria hasta la ITV y volvió por sus pasos para luego coger la Ronda de Valdecarrizo y volver a casa.
Procuró ir por la carretera para no molestar a las personas que iban por la acera paseando. Y parece que " es peor el remedio que la enfermedad ".

Desgraciadamente hubo algunos que como ella iban por la carretera, que le hicieron algún comentario desafortunado, y el colmo fue ya en la Ronda de Valdecarrizo, cuando dos "caballeros " la gritaron " VAYA PUTON "
da la sensación que se ha generado un odio inexplicable a los deportistas, simplemente porque han sido una pequeña excepción de trato en estos momentos tan desgraciados que vivimos.

Y ver a una atleta haciendo marcha atlética, a un ritmo superior al que muchos corren, no pasa desapercibido y despierta esas reacciones de odio inexplicable.

La verdad, no se porque le escribo a usted, porque es posible no pueda hacer gran cosa por Irene o por sus compañeros deportistas Tricantinos, y mucho me temo que esto, desgraciadamente volverá a suceder.
Pero si fuera posible, le estaríamos muy agradecido si desde el ayuntamiento, hicieran algo a nivel institucional para instar a la población a que en la medida de lo posible intenten ser respetuosos y tolerantes con estos deportistas, que lejos de cualquier otra consideración, no hacen daño a nadie, respetan la legalidad vigente y a demás representan con honor y orgullo a nuestro país fuera de nuestras fronteras.

Redacción

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