¿Por qué los líderes políticos no deben ser “hooligans”?

Hooligan es un anglicismo utilizado para referirse a los hinchas de nacionalidad británica que producen disturbios o realizan actos vandálicos. Evidentemente cuando utilizo esta palabra vinculada a un líder político no me quiero referir a violencia directa o a disturbios vandálicos, pero si a defender o alentar posturas que pueden llevar a la violencia.


En los últimos años, la polarización política es un fenómeno que se usa para diferenciar a unos partidos de otros o a unos movimientos de otros, cuando en el fondo no hay contraste de ideas.
Esto hace que, determinados líderes cada día incendien los medios, redes, etc (otro tema que debe ser analizado despacio, pero con detalle) con opiniones, bulos y declaraciones, muchas veces medidas, para crear esa polémica que haga parecer que se diferencia de sus oponentes por este radicalismo, pero, que en verdad es tan solo eso, un “hooliganismo” controlado para estar en la brecha creando opinión de una manera u otra. Parafraseando a Dalí, “lo importante es que hablen de ti, aunque sea bien”
Tomaré como ejemplo algo cotidiano en el día a día de los tricantinos. Los desquiciantes atascos que sufrimos cada mañana, tarde y noche.
Tras un primer mensaje este verano de que durante unos días estaría cerrado el acceso, cuando se comprobó la verdadera enjundia del problema, como en otras ocasiones comenzaron los políticos de uno y otro lado a no querer saber nada del tema. Los ciudadanos ya no pedíamos soluciones rápidas sino algo a lo que tenemos derecho inatacable, como es INFORMACIÓN veraz y sobre todo a tiempo.
Tras meses de sufrir, comienzan unos y otros a disparar al aire o al contendiente, sobre quien es el responsable del desaguisado y en ese momento es cuando se ve la verdadera actitud, que no es resolver el problema sino culpabilizar al que, a juicio del otro, no lo hace.
Ejemplos, reunión de varios alcaldes para pedir a Fomento la resolución del problema y tanto unos como otros se fotografían mostrando lo que ellos proponen pero que la otra parte no acepta. Nos trasladan a los ciudadanos, ¿Quién es el responsable, Estado o Comunidad de Madrid?
Y aquí empieza la muestra de “hooliganismo”, nuestro alcalde se fotografía en el atasco preguntando “¿dónde está Fomento?”, un atasco que no pisa ni un 2% de lo que hacemos el resto de vecin@s. La otra parte dice “¿Qué hace la Comunidad de Madrid’”, pero aún no hay una comunicación formal a los ciudadanos de que es lo que pasa y de que soluciones y tiempos estamos hablando, salvo las informaciones de los medios de comunicación?
No se quieren dar cuenta de que a los vecin@s no nos interesan los conflictos de competencias, sino que las cosas funcionen o se pongan los medios para ello. Esas actuaciones delirantes de nuestros lideres políticos que pretenden fidelizar por medio de la radicalización de sus posturas solo nos perjudican.
Unido a esto salta a la palestra el debate de, ¿para quién gobiernan los políticos?, ¿para sus votantes o para todos?, evidentemente las consecuencias las sufrimos todos y todas, pero cada vez está más claro que la mayoría de sus medidas estrella van para los “suyos” o los que creen que son los suyos. Pero en temas como el de los atascos, por ser algo generalizado, que nos afecta a tod@s y que además tiene pocos visos de solventarse comportarse como un “hooligan”, aparte de ridículo y poco práctico nos acaba indignando a todos más de la cuenta.
Será que no hay altura de miras o quizás que sigue muy vigente el siempre utilizado termino en política, “yo hago lo que creo, que para eso tengo los votos, y el que venga que arree.”
Dicho esto, FELICES FIESTAS A TOD@S LOS TRICANTINOS Y TRICANTINAS. En breve 2020, ¿Qué vértigo!


Jose Carlos Ballesteros Luque

 

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